
Hoy tampoco se rompe España: una nueva investigación revela que más del 70% de los ciudadanos no deshace sus vínculos cercanos por diferencias ideológicas
ay más crispación en las élites que polarización real en la sociedad española. Un nuevo estudio de Political Watch muestra que la convivencia política sigue funcionando en la mayoría de los vínculos cotidianos y que, en España, las personas siguen dispuestas a participar políticamente más allá de las elecciones. El problema, dice el informe, no es la ciudadanía, es el diseño institucional, que no sabe cómo articular esa disposición.





