
El Congreso abre sus puertas un día al año, pero mantiene cerrada la información sobre cómo votan tus diputados
Cada diciembre, tras el Día de la Constitución, llegan las tradicionales jornadas de puertas abiertas en el Congreso de los Diputados. Miles de personas hacen cola para entrar en el edificio, fotografiarse en los escaños y tocar los leones de bronce. Es uno de los pocos momentos en que la ciudadanía puede pisar el lugar donde, en teoría, se les representa.







