
El Congreso y el Senado derivan a otras instituciones todas las peticiones ciudadanas que reciben
Un nuevo informe de Political Watch revela la inoperancia del derecho de petición en España. Mientras en países como Alemania, Reino Unido o Estonia con un número razonable de firmas \-recibidas por vía electrónica- una petición debe debatirse en el Parlamento, las Cortes españolas actúan solo como una ventanilla de trámite. Es decir, no han hecho efectivo el mandato que les hizo la Constitución en sus artículo 29 y 77, de atender las peticiones de las ciudadanas y ciudadanos a quienes representan.





